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Cartel del Beratu Jaialdia

Crónica del festival Beratu (Oñati, Gipuzkoa)

Supe de Beratu Jaialdia por las RRSS de Atom Rhumba. Hace tiempo que quería volver a verlos en concierto. Los había visto hace 10 años, tras la publicación de ”Amateur Universes” en un concierto inolvidable en el Kafe Antzokia que supuso una catarsis para mi. Tras parones por su parte y la mía, vi una magnífica oportunidad en este joven festival para ponernos al día para ver si la magia continúa.

Empezaré comentando que esta ha sido mi primera experiencia en un festival pequeño. He estado varias veces en el gran Bilbao BBK Live y en Derrame Rock, de formato mediano. No tienen nada que ver. Según El Diario Vasco, el Beratu es un festival en el que se pierden las distancias. Y es cierto. La sala Gazteleku es un lugar polivalente que a veces se viste de sala de conciertos. Está más que decente, es un espacio pequeño pero su escenario es igual o mayor que el del Kafe Antzokia de Bilbao.

Yo me uní al festival el sábado cuya programación era Elena Setiem, Vulk! Y Atom Rhumba, como grupo central del evento. Me perdí a Ainara LeGardon, a quien también tengo ganas de ver algún día… El domingo actuó Mohama Saz en un concierto gratuito en el maravilloso jardín Lazarraga, recuperado para el disfrute de oñatiarras, y aunque en la programación también estaba Trakamatraka con actividades infantiles, no logré encontrarlos por ningún lado. Tal vez por el cambio horario…

Elena Setiem en su universo intimista

No conocía a Elena Setiem. Nos mostró su universo intimista acompañada de un batería y un teclado. Sus temas eran más bien tranquilos aunque hubo uno que me gustó mucho. No me preguntéis cual. Le tocó la siempre difícil tarea de recibir a un público más bien frío.

Vulk! actuando de cara al público

Tras el parón por cambio de cables, actuó Vulk! Tampoco los conocía aunque su nombre empieza a verse bastante por entornos de festivales específicos. Su puesta en escena post-punk, según Binaural, es toda una declaración de intenciones. El cantante prácticamente cantó de espaldas al público todo el recital, el bajo parecía querer apalizarnos, el batería estuvo a punto de perder el instrumento de tanto aporrerarlo, el guitarra parecía el hijo malo de Bárcenas, no encajaba demasiado pero era quien llevaba el peso de las melodías. En definitiva, fue todo un chute de energía como para entrar en trance desde el primer tema hasta el último. Me gustaron bastante.

Atom Rhumba tras sus problemas técnicos y el batería de Vulk! observando atentamente

Nuevo parón por cambio de cables que se alargó más de lo que debía por problemas técnicos. Y por fin llegó Atom Rhumba. En realidad, los problemas técnicos se alargaron prácticamente todo el concierto. El de la guitarra eléctrica tras pelearse con cables y switches, desesperado de la vida, los apaleó hasta quedarse a gusto. A lo cual Rober anunció que a partir del día siguiente estarían a la venta en Wallapop 😀

Iñigo también tuvo su sesión de cableado inesperado con el teclado. Y Rober rompió la cuerda de una guitarra y luego, no se arreglaba con la otra que había traído. En general, la experiencia que tienen hizo que se relajaran demasiado sobre el escenario y fueron algo más informales de lo que yo esperaba.

También tengo que decir que parte de su repertorio fue de su último disco que no me ha gustado demasiado. Me sigo quedando con Amateur Universes. Por fin llegaron dos de los tres temas que yo esperaba: Clock House y Home Made Prozac. Pero dónde se quedó MR EVERYWHERE???

Para resumir: Mereció la pena? En mi opinión sí, porque tienen algunos temas tan potentes que sólo por oírlos en directo compensa.

Me aburrí? Pues la verdad es que un poco…

Mohama Saz contagiando buen rollo

La sorpresa más agradable llegó con Mohama Saz. El domingo salimos buscando las actividades infantiles del festival y no las encontramos. Con lo que sí nos topamos fue con el concierto gratuito de Mohama Saz, que me gustó mucho. Primero porque era gratuito, segundo porque el entorno era maravilloso, y tercero porque sonaban muy bien, la verdad. Después del rock de actitud de la noche anterior, un poco de música folklórica y psicodélica actual cambiaba la energía totalmente al buenrollismo. Allí había gente de todas las edades, muchos niños y niñas (*) que no podían resistirse al dulce ritmo de sabor árabe o suramericano, dependiendo del tema. También fue como un trance, aunque en general toda la música en directo lo es.

(*) Aquí quiero hacer una reivindicación para que se tenga en cuenta a niños y niñas que no sólo les gusta los Cantajuegos. También les gusta el pop, el rock y la cultura musical me parece importante. Yo la recibí desde pequeña y no entiendo por qué no se puede solucionar que puedan acceder a un concierto por el hecho de que se venda alcohol. Soluciónenlo, por favor.

Para terminar, diré que el festival Beratu es un festival joven que tiene que seguir creciendo.

Lo mejor: l

  • os precios asequibles, la música en la calle, las propuestas de grupos, que los festivales no sólo se den de las grandes urbes…

Lo peor:

  • le faltan contenidos: haría falta más conciertos y actividad en la calle, pasacalles, etc.. El pueblo hacía su vida al margen del festival y habría que empapar a los habitantes de música y cultura. Se que puede ser por falta de presupuesto, pero vale más concentrarlo en menos días y que sea más potente. Es mi opinión.
  • Incluir actividades para niños y niñas está genial, pero deberían estar muy fáciles de encontrar. Y durar más tiempo. Implicar a los peques es implicar a los adultos.
  • Tampoco ayuda que la web del festival no estuviese actualizada, aunque iban informando puntualmente por RRSS.

El festival Beratu tiene futuro si se cuida. Esperemos que no se pierda entre el papeleo de presupuestos y pocos apoyos para sacarlo adelante…

Anabelj – todomúsicaymas.es